La objetificación en Madrid
Todos los dias yo me pongo un poco triste cuando yo paso por la calle Gran Via, porque siempre hay un hombre que lleva una señal que dice "Compro Oro." Cuando piensas de esto, es realmente bastante triste - durante todo el dia, horas y horas, mañana, tarde y (a menudo) noche, este hombre
es esencialmente una señal, un anuncio andando. Su única propósito es leventarse en la mitad de la acera, silencioso, como si fuera una farola. ¿Por qué una tienda tendría un trabajo como esto? ¿Y cómo sentiría una persona con tal trabajo?
Gabriel dijo
Me pasa lo mismo cada mañana cuando veo a Haiki, un chico de Senegal (creo) que vende La Farola frente al Corte Inglés de Nuevos Ministerios. Siempre pienso en hablar con él y ayudarle a encontrar otro trabajo pero nunca paso de un sonriente buenos días. La Farola está bien para unos meses pero no puede entenderse como un trabajo para ganarse la vida. Él se merece más. Seguro.
13 Marzo 2007 | 06:25 PM